jueves, 24 de marzo de 2011

HÁBITOS QUE MEJORAN LA DIETA


Abundantes frutas y hortalizas-
Constituye una gran fuente de determinadas vitaminas, en particular vitamina C, ácido fólico y provitamina A, así como ciertos minerales, como magnesio y potasio, a los que se une un gran contenido de fibra alimentaria.

Preferencias por el pescado azul-
Sus grasas se consideran cardiosaludables, debido a la presencia de los ácidos poliinsaturados. En este sentido es el pescado graso o azul-como la sardina, la caballa o el salmón- el que cobra mayor protagonismo, dado que su contenido en grasa se sitúa entre un 10 y un 15%, muy superior al pescado blanco, que es de un 1 a un 5%.

Moderación en el consumo de carne-
Desde un punto de vista nutricional se trata sin duda, de un excelente alimento, pero considerarla como imprescindible o el eje sobre el cual gira toda la alimentación se desmesurado. Entre las carnes de gran consumo, la de cordero es la que presenta mayor proporción de grasas saturadas, seguida de la de vacuno. El pollo y pavo contienen menores proporciones de grasas saturadas.

En cuanto a la recomendación general, si bien pollo y pavo podrían comerse a diario, se aconseja limitar el consumo de las demás carnes a dos o tres veces por semana, eligiendo los cortes más magros.

los lácteos-
Los lácteos tienen un perfil desfavorable por lo que a sus grasas se refiere, puesto que en ellas se da un amplio predominio de grasas saturadas, las asociadas con el aumento de los niveles de colesterol. Es la razón por la que se recomiendan los lácteos desnatados.

Aceite de oliva como grasa de elección-
Es el alimento estrella de la llamada dieta mediterránea y se considera un buen amigo del corazón. Su principal carazterística, que lo diferencia de los demás aceites, es su elevado contenido en ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado. Muchos estudios señalan que el aceite de oliva, gracias a su aporte de ácido oleico, disminuye el "colesterol malo" y aumenta "el bueno".
La recomendación general de su consumo es de 30 a 50 ml diarios, es decir, de tre a cinco cucharadas soperas, repartidas entre la comida del mediodía y la cena. De entre sus diferentes formas de presentación comercial, la preferible es la del aceite de oliva virgen extra, ya que se obtiene sin más procesos que el prensado mecánico de las aceitunas.

2 comentarios:

  1. Magnificos consejos pero... ¿seremos capaces de seguirlos?
    Gracias.

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  2. Hola Luis. Precisamente ese es mi problema.

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